Piense bien antes de responder esta pregunta, ya que hay ciertas anécdotas que a uno le toca vivir, o estar en sitios donde por cosas del destino he coincidido con parejas, novios o esposos de alguna conocida o amiga (me ha pasado solo con hombres). La primera vez fue pasando por una plaza en la noche y pensé que mi conocido estaba accidentado, pues tenía la puerta de su carro abierta. Casi al estacionarme vi que estaba besando apasionadamente a otra chica…quedamos todos perplejos (pues iban varios vecinos del chico en el carro donde yo estaba), en realidad no supimos qué hacer ni qué decir. Por eso de que “el matrimonio es de dos” y eran personas mucho mayores que nosotros en ese momento, decidimos entre todos no darle importancia y callar.

Contándoles esto, llego a mi tercera y por ahora última anécdota. Esta vez sí quiero que tomen en consideración la pregunta que hice al inicio… se trata de un matrimonio “feliz” al cual personalmente admiraba muchísimo, unos preciosos hijos, una esposa ejemplar, apreciada amiga mía, par de luchadores, ella lo ayudó a crecer profesionalmente… y no sé en realidad que circunstancias lo hicieron cambiar…pero una tarde estando en un sitio público, veo al esposo de mi amiga llegar con varias personas, compañer@s de trabajo, y una chica a su lado de lo más acaramelada. Al poco rato el notó que yo estaba allí, y de hecho me miró fijamente a la cara. Yo obviamente no lo saludé por que quede en shock, abrumada por que yo tenía esa imagen del esposo fiel y respetable…tan sínicamente el siguió como un tortolito enamorado besando a la chica, y solo pensaba, “mi amiga en su casa recién dada a luz ¡y mira este donde anda!” ¿Qué harían ustedes en ese caso? Cuando ya las personas involucradas tienen un valor sentimental, son de nuestras familias o son grandes amigos.
Maryelim Meleán, periodista: “Pasé por ese trago amargo ufff hace muchísimo tiempo. Un amigo tenía su novia la cual era muy amiga y compañera de estudio, pero este chico, un día en una fiesta pues estaba en actitudes extrañas y como de amiguitos con derecho con una chica. Al verlos él se sorprendió y yo simplemente le dije esto ‘o le dices tú a Jhoana esto o se lo digo yo.’ El en el momento no me dijo nada. Transcurrieron los días y el no actuaba ni decía nada a la novia ‘la legal’, por lo que entonces ¡yo accedí a contarle tooooodo! ¿Y adivinen que pasó? Pelearon por unos días y luego borrón y cuenta nueva. Moraleja: en problemas de pareja uno no debe meterse! El problema es que juegan muchos factores como la honestidad, la verdadera amistad y el respeto que todos como personas merecemos, pero cada cabeza es un mundo”.
Carlo Quijada, comerciante: “Yo opino lo mismo que Henry Chavier, total a la final todo el mundo contento y el tercero queda como el sapo. Por mi que se maten a cachos todos pa’ todos frente ¡a mí! Me da igual jajaja”.Ver comentarios
Nota: La persona dueña de este testimonio, no quiso dar su crédito por seguridad. Es un fiel lector de este espacio.
Facebook.com




