Algunas tienen respuestas y otras no. Lo cierto es que tengo muchas dudas sobre este pacto energético entre los Estados Unidos y el chavismo. Sí, es con el chavismo.
Por: Rafael David Sulbarán. Periodista y migrante. Migrante y periodista.
El pasado viernes 28 de agosto de 2026 el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, anunció un histórico acuerdo petrolero con Venezuela a través de la red social Truth. Con pocos detalles de su ejecución, el mandatario estadounidense expresó que dicho trato es: “el más grande de la historia” y que beneficiaría a los dos países por un período de 100 años. Ese mismo día la supuesta presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió al mensaje de Trump celebrando el convenio con los EEUU.
Mientras, la tumba de Hugo Chávez explotó. Claro, eso no ocurrió en la realidad, pero luego de años de un discurso lleno de violencia y una supuesta soberanía petrolera de patria socialista o muerte o el petróleo es rojito rojito, ahora los chavistas se sientan a negociar el petróleo con los imperialistas. Eso no lo imaginamos ni en los peores (o mejores) sueños.
El punto claro de este artículo es dejar por escrito mi reacción indignada ante ese acuerdo que parece no tener mucho futuro. Y ojo, quiero aclarar lo siguiente:
Estoy de acuerdo con la venta de nuestro petróleo venezolano, allí abajo no está haciendo nada, solo anda llenando un espacio entre las rocas del subsuelo. Sin embargo la idea de que ese negocio sea bueno para todos es que sea con transparencia y garantías, sin gente corrupta en el medio, con seguridad jurídica y en un ambiente propicio donde veamos los verdaderos beneficios. No quiero un trato oscuro con empresas de origen sospechoso y además firmado por el gobierno chavista. Sí, los chavistas están allí intactos.
Entiendo que cualquier intento de inversión puede mejorar la economía venezolana que sigue por el suelo, pero quiero que sea como les dije arriba: con garantías. No perfecto, pero sí mucho más claro y menos turbio.
Y no es que sea yo un “quejón”, no es eso, sino que tenemos muchos años esperando por agarrar el camino correcto para salir de esta desgracia chavista que nos arruinó el país y la vida y no quiero que se desperdicie una oportunidad de oro.
El rollo es que parece que sí estamos perdiendo esa chance de librarnos bien de toda esta desgracia. ¿Por qué lo escribo? porque siento que con la extracción de Nicolás Maduro nos jugaron al bobo. Nos bailaron. Nos engañaron. así lo siento.
No hay un panorama electoral en el horizonte. Hay un acuerdo petrolero manchado de corrupción, hay legitimación de Delcy Rodriguez como presidenta. Ya no se habla del cartel de los soles ni del Tren de Aragua y en los Estados Unidos deportan a venezolanos porque ya la situación se arregló.
A ver: ¿alguien imaginó que Trump desde el primer día estaría adulando a Delcy? ¿Algún venezolano conciente de esto se siente cómodo escuchando cuando dice que es una mujer excepcional, un ejemplo a seguir? ¿En verdad?
Quizá al principio nos hicimos los locos tal vez esperando no arruinar el momentum y muchos dijimos: “Delcy está derechiiita, al pie de la letra para que no se la lleven presa”, pero ocho meses después yo no me siento cómodo escuchando eso. Siento que nos jodieron.
¿Entonces cómo no sentirme estafado con un acuerdo petrolero apoyado, firmado, auspiciado por los chavistas donde en el medio está un personaje que ha sido señalado de malversar fondos, blanquear capitales, fraude fiscal y corrupción? Sí, hablo de Alejandro Betancourt, ese mismo que es responsable de que en este momento tengas que estar leyendo este artículo con cinco por ciento de batería en el celular porque lo cargaste hace cuatro horas, justo antes de que se fuera la luz.
¿Vieron la entrevista que le hizo Sergio Novelli a Marco Rubio, secretario de Estados de los EEUU? Allí se habla un poco del acuerdo y se hizo un intento de lavar la cara de Betancourt, lo que ha generado polémica.
Rubio dice que el tipo no tiene una investigación abierta en los Estados Unidos, y es cierto, pero sale nombrado en un caso conocido como Money Flight: un desfalco de 1.200 millones de dólares de Pdvsa. El rollo inició en 2014 con un préstamo falso de unos 42 millones de dólares a la estatal petrolera venezolana que generó grandes ganancias irregulares a través del cambio de divisas, el famoso Cadivi. Usaron cuentas bancarias en los EEUU y uno de los vinculados, Carmelo Urdaneta, tiene propiedades en Miami.
Por cierto, en un podcast llamado: Cuello blanco, manos sucias, la periodista Laura Weffer investiga el paradero de Urdaneta y explica cómo robaron mucho dinero mientras el país se hundía en la ruina.
Lo cierto es que Betancourt está vinculado, pero eso no es suficiente para los EEUU y pareciera que a través de un funcionario como Rubio, quieren desmarcar de la corrupción a este hombre.
Empresa casi fantasma
La empresa Nabep, es decir, la North American Blue Energy Partners, sí existe y será la figura encargada de ejecutar el acuerdo. Tiene su oficina principal en Barbados y otras tres sedes en Caracas, Maracaibo y Lechería.
Cuando revisé su web vi algo raro, no sé, tal vez para ser una megaempresa super gigante especializada, su página es absolutamente básica, sin la junta directiva, sin números de producción. Claro, eso no quiere decir que no sean buenos extrayendo petróleo, pero sí deja claro que hay muy poca información pública al respecto.
¿Entonces puedo confiar en ella? La respuesta es: NO lo haré.
Pero bueno, el Estados Unidos de Trump sí confía en él. De hecho ese día del acuerdo Chris Wright, secretario de energía de los EEUU, aseguró en una rueda de prensa que Nabep es la segunda empresa privada productora de petróleo en Venezuela después de Chevron. “En los negocios, cuando escoges un socio, no se trata de quién dice lo correcto, se trata de quién ha demostrado su habilidad para dar resultados. Nabep ha demostrado una trayectoria muy exitosa de producción de grandes volúmenes de petróleo en Venezuela”, dijo Wright.
Obviamente Delcy se hace la loca y dice que este Betancourt es una santa paloma. Ya se le olvidó que su propio hermano Jorge Rodríguez en el año 2020 llamó ladrón a Betancourt.
“Se hizo multimillonario a través de una serie de contratos que recibió para la adquisición de plantas eléctricas para el plan que existía de renovar de manera completa y de aumentar la generación termoeléctrica en Venezuela”, dijo Jorge en una rueda de prensa en Caracas, pero eso ya se les olvidó. Esa acusación no tiene efecto para los Rodríguez y para los nuevos chavistas estadounidenses.
En Venezuela fue sobreseído hace años y Betancourt no tiene causa en EE.UU, dijo Delcy.
“Muchas veces una persona es juzgada en los medios antes que en los tribunales”, sí claro Delcy. Pobrecito el hombre.
Rubio asegura que Nabep ha levantado la producción de Petrozamora que opera en el Lago de Maracaibo, pero no hay fuentes confiables que lo aseguren. Hay muchos vacíos aquí.
Además la empresa apenas se fundó en abril de 2024, yo no sé de producción petrolera, pero pareciera un período muy corto como para convertirse ahora en un monstruo con un acuerdo centenario para explotar 65 mil millones de barriles.
Por eso todo huele fuchi, rancio, agrio, porque en 2009 cuando Derwirk Associates, la empresa que Betancourt fundó con su primo Jacinto Convit, obtuvo 11 contratos sin licitación para construir plantas eléctricas, no cumplieron con lo ofrecido, ningún proyecto funcionó y lo que trajeron fue equipos chimbos de segunda mano y de mala calidad. Además, según Transparencia Venezuela, adquirieron los equipos con un 138 por ciento de sobreprecio. Nos robaron y además dejaron sin servicio eléctrico.
Lo que quiero decir con esto es que se le otorgó mega contratos sin experiencia alguna y ahora estamos viendo eso, que se le da un mega acuerdo millonario a una empresa que no da garantía de absolutamente nada.
“Esto es un desastre de acuerdo, esa empresa lo que maneja son 160 mil barriles al día.”, expresó Andrés Sosa Pietri, ex presidente de Pdvsa en una entrevista con el periodista Luis Olavarrieta.
Y claro, tiene razón, es un desastre.
Reitero que no se trata de criticar por criticar, se trata de denunciar un trato que desde el principio está mal hecho y con un futuro incierto.
¿Ustedes imaginaron que Trump se sentaría en la misma mesa con Delcy, que negociaría con los chavistas? Absolutamente nadie vio venir eso…y bastante que criticaron a Joe Biden por soltar a Alex Saab. Por cierto, no se sorprendan si Maduro sale libre como el viento. Capaz y le dan un cargo en Nabep, no sé, gerente de producción o de la línea de autobuses.
Se han visto peores cosas.

